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El dirigente recibió el apoyo de la Asamblea General para que siga el mando de la FIA, pese a participar en una supuesta orgía con ribetes nazis.

El británico Max Mosley seguirá siendo el presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), luego de recibir el apoyo de la Asamblea General Extraordinaria del organismo.

Mosley, de 68 años, recibió el respaldo mayoritario a través de votación secreta, luego de verse involucrado en un escándalo sexual. Debido a esto, el británico continuará al mando de la FIA al menos hasta octubre del próximo año, cuando concluye su cuarto mandato.

En total hubo 103 votos de apoyo a Mosley y 55 en contra, mientras que hubo siete abstinencias y cuatro nulos.

Mosley se vio implicado en una orgía de temática sadonazi en la que supuestamente participó y que fue destapa por el dominical británico News of the World. Lo que fue desmentido por el británico, que además adelantó que iba a demandar al periódico.

Cabe señalar que Mosley es hijo del prominente fascista británico de los años treinta Oswald Mosley.

El británico, presidente de la FIA desde 1994, aseguró en una carta dirigida a todos los presidentes de clubes de la organización, que no iba a dimitir al cargo, como solicitaron presidentes de clubes, federaciones e incluso el máximo responsable de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, “a menos que lo pida una mayoría de miembros”.

“Si la Asamblea General está de acuerdo, continuaré hasta octubre de 2009 dejando casi toda la representación pública de la FIA a los dos vicepresidentes. Esto me dará el tiempo que necesito para avanzar en las negociaciones actuales y para proseguir con los procedimientos legales que he iniciado contra aquellos que han causado tantos inconveniente y desconcierto innecesario”, puntualizó en su misiva.

Además, Mosley explicó que, de este modo, se llevará a cabo “una transición gradual y ordenada para una nueva presidencia”, ya que sería “una irresponsabilidad”, renunciar antes del fin de su mandato, en 2009, debido a las numerosas negociaciones que actualmente están en marcha. “todas ellas de fundamental importancia para la FIA”.

También aprovechó de acusar “a los que deliberadamente se han propuesto desestabilizar a la FIA en un momento tan crucial de sus historia” y recuerda que “la presidencia es un puesto muy delicado que requiere dedicación y a tiempo completo”.
(Vía: La Tercera)