
La semana pasada ocurrió un hecho bastante insólito, por decir lo menos, en las calles de Osaka, Japón. Un conductor en fuga obligó a la policía de ésta ciudad a desplegar un enorme operativo para detenerlo. Esta movilización de las fuerzas del orden incluyó a 2.240 policías, 460 vehículos policiales de todo tipo y un helicóptero.
El intrépido conductor, de nombre Hirofumi Fukuda, se movilizaba en un Lexus blanco y ya tenía antecedentes. La persecución se inició tras una denuncia de conducción peligrosa y por ignorar semáforos.
Pero lo que es aún más extraño, es que pese a este enorme dispositivo, si Fukuda no hubiese chocado su Lexus contra la base de un puente dos horas después de comenzada la persecución, quizás ahora estaría contando feliz su historia a los amigos, ya que los policías no fueron capaces de atraparlo por su cuenta.
Un caso que deja en entredicho a la policía japonesa. ¿Fue un claro caso de ineficiencia por parte de las fuerzas del orden japonesas o el tipo en verdad era un as del volante? Yo voto por la primera.
(Vía: Motorfull)
Deja tu comentario...