
Increíble pero cierto. Parece que el Dakar tal como lo conocemos hoy en día, no va más.
Pasaron 29 años en que la prueba soportó de todo: accidentes escalofriantes, minas personales, robos, saqueos y decenas de muertes de pilotos, mecánicos, periodistas y espectadores. Pese a esto, cada principio de año, pasara lo que pasara, los mejores pilotos del mundo se preparaban para conquistar África en dos extenuantes semanas.
Cuando los equipos estaban listos y sólo faltaban un par de horas para iniciar la 30º versión, vino la sorpresa que traía la edición 2008. Por primera vez en su historia, el Dakar se suspendía por razones de seguridad. Todo por culpa de la amenaza de Al Qaeda que prometió atentar contra la caravana si es que pasaba por Mauritania.
Más allá de la decepción y de las millonarias pérdidas que esta suspensión acarrea para los organizadores y participantes (cerca de 50 millones de euros). El problema de fondo es qué va a pasar con el Dakar.
Por un lado, están los pilotos y las autoridades sudamericanas que ven con buenos ojos que la prueba se traslade a esta región. El hecho de que podría pasar por Chile, la hace una opción muy interesante, ya que aparte de ser un gran negocio (recordemos que el Dakar mueve a cerca de 6 mil personas y es un gran aliento para el turismo), nos daría la posibilidad de realizar un evento de nivel mundial. Comparable con una fecha de la fórmula 1 o el WRC. Además de permitirnos ver a los mejores pilotos y equipos del mundo en acción.
Es por esto que los organizadores del Patagonia Atacama, con el apoyo del gobierno, se pusieron en contacto con Amaury Sport Organisation (ASO), la empresa organizadora de la carrera, para comenzar a analizar y ver las posibilidades de realizar en Sudamérica el Dakar 2009.
Por el otro lado, están las personas como Stephane Peterhansel –nueve veces ganador del Dakar en autos y motos- que no se pueden imaginar terminar con la tradición y no correr en África. Sin olvidar, la labor de ayuda social que cumple la carrera y que es tan necesaria en aquél continente.
Si bien ésta es una oportunidad única e inigualable para Sudamérica. Creo que un Dakar fuera de África, no es un verdadero Dakar. Perdería toda la magia y tradición de uno de los eventos más importantes del mundo tuerca. Matando definitivamente al mito.
Ante esta nebulosa sobre el futuro del Dakar. Una sola cosa es segura: el Dakar nunca volverá a ser lo mismo.
(Vía El Mercurio/ Foto: Raid-live)
Deja tu comentario...